Luego de descargar un video, noté que el archivo descargado no era más que un enlace a algún sitio de torrents y procedí a borrarlo. Sin embargo quedó un residuo con el nombre PS – OLK – AVI, de cero bytes, que al tratar de borrarlo utilizando “Delete”, Windows me indicaba que no se podía porque el archivo no estaba ahí, aun cuando lo seguía viendo en mi carpeta de Documents. Luego de varios infructuosos intentos, recurrí a CCleaner, pero el archivo seguía ahí; activé Windows en Save Mode y cuando traté de borrarlo salió mismo mensaje diciéndome que el archivo no estaba ahí. Ejecuté mis aplicaciones anti-spyware por si acaso y nada. Entonces comencé una búsqueda por el web y encontré un artículo donde se recomendaba usar el CMD prompt y el siempre confiable comando del. Éxito , al fin pude desacerme del archivo. Aquí les dejo las instrucciones:
When you try to delete or rename a file/folder, you may receive a window that says:
“Item not found. Could not find this item. This is no longer located in [folder]. Verify the item’s location and try again.”
To solve, follow these steps:
1. Open up a command prompt (run cmd.exe from the Start Menu).
2. Navigate to the folder that the object resides in.
3. Run “dir /a /x /p” to display the contents of the folder, including hidden files (/a) and 8.3 filenames (/x).
4. Find the 8.3 filename of the object to the left of the regular, long filename.
5. Run “ren <8.3 name>” to rename the object, “del <8.3 name>” to delete it if it’s a file and “rd /s <8.3 name>” to delete it if it’s a folder.
Note: If renaming to a long filename, make sure to enclose the long filename in quotations. If that fails, temporarily rename it to an 8.3 name and then rename it to what you want outside of the command prompt.
En mi caso funcionó con el nombre original del archivo problemático, utilizando Windows Vista SP1.
Fuente: Computing.net
firmemente que el mejor en el mercado), la ventaja de instalar aplicaciones abre todo un abanico de posibilidades. A través de iTunes se consiguen aplicaciones gratuitas, que por ser gratis no dejan ser útiles. Me di a la tarea de buscar algunas que realmente me facilitaran mi vida y que le añadieran valor a mi iPod y descargué las siguientes:

Esta semana tuve le placer de reemplazar mi iPod Video de 30GB por un iPod Touch. Las diferencias son abismales y la sensación al usarlo es de estar interactuando con una computadora de bolsillo en lugar de un reproductor de música. Sobre la parte musical no hay mucho que añadir a lo que ya se sabe; la reproducción es impecable, los controles sencillos y al alcance de tus dedos y la organización de tu música a través de iTunes te da control absoluto de tu colección. El acceso al Internet es espectacular; Safari sigue siendo un extraordinario navegador aún en esta versión reducida, funcionando rápido y de fácil manejo (ojalá en algún momento tengamos Firefox para iPod). Las aplicaciones que le puedes añadir al iPod Touch son muchas y variadas, dando versatilidad y un uso más eficiente al reproductor. Su sincronización con Outlook me permite convertirlo en una agenda electrónica para llevar y el teclado virtual permite tomar notas al momento. Su tamaño y delgadez lo hacen fácil de llevar a cualquier parte. Solamente tengo un par de quejas: Busar un álbumo artirsta en la pantalla tactil mientras manejo es más complicado que con el “click-wheel” y he notado que al apagarlo y encenderlo de nuevo, no regresa a la pantalla donde me quedé la última vez*. Más allá de esos dos detalles, es un dispositivo increiblemente útil y versátil.
Un gusano que se disemina a través de dispositivos removibles, redes y, con la ayuda de contraseñas débiles y una vulnerabilidad de Windows, se está moviendo tan rápido que los expertos ya lo están llamando epidémico. El gusano comocido como Kido, Conficker o Downadup inicialmente aprovechaba la vulnerabilidad MS08-067, 



